viernes, 30 de marzo de 2012

KEES VAN DONGEN. Damas



Sus obras, brillantes, cargadas de luz, y de colores intensos, nos muestra un pintor diferente, exuberante y provocador. Sus damas estilizadas con grandes ojos cercados de oscuro y cubiertas con fantásticos tocados nos acercan a  los felices años veinte del siglo pasado.
Es una fiesta para los sentidos además de comprender, lo que significó el
principio del siglo XX para esos artistas europeos, marcados por los avatares históricos del momento
Los colores son pinceladas casi siempre violentas, rotundas.
Se entregó al color convirtiéndolo en contenido

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